lunes, 26 de febrero de 2007

3.- Identificación y selección de medios.

Si bien es cierto que con los adelantos tecnológicos ha crecido el número de medios, todavía su rentabilidad instruccional sigue siendo un camino por recorrer. El problema de la clasificación debe estar unido al problema de la selección. Cabero expone diversas clasificaciones que se han dado:
  • Mcluham los clasificó atendiendo al grado de implicación del receptor con ellos: fríos o calientes. Ofrece variados criterios para su selección: técnico-económico, por sus objetivos a alcanzar, por las característica cognitivas del alumno o por el sistema simbólico.
  • Hay clasificación unicriteriales hasta multicriteriales según se tome el medio como globalidad o sus elementos internos o bien clasificaciones sistémicas.
  • Heidt propone que las propuestas clasificatoria provienen de dos grandes direcciones: productores y utilizadores de medios, y estudiantes e investigadores. Los primeros buscan en la clasificación poder encontrar el medio más adecuado; los segundos procuran contar con un marco teórico.

Después de su análisis Cabero considera dos manera de abordar una clasificación: las taxonomias y los modelos de medios. Las taxonómicas que suelen ser catalogadas por su limitada significatividad y se les critica por ofrecer planteamiento muy rígidos y por referirse a la comparación de medios. Cabe destacar algunos criterios de esta clasificción: sensoarialista, grado de realismo, lenguaje usado, relación maestro-medio, etc. Ahora bien, los modelos medios han aportado nuevas formas de abordar los medios. Suelen clasificarlos en : general, televisión educativa, cine didáctico, video didáctico, software educativo, Tics. Suele ser más flexibles y operativos, capaces de interactuar con el medio, dinámicos.

En relación a la selección de un medio no existe, como dice Schramm(1977), citado por Cabero, un libro de receta que facilite la selección automática. Se pueden exponer algunos criterios que faciliten dicha selección:

  • La selección debe tener en cuenta los objetivos y contenidos que se quieren alcanzar.
  • Las predisposiciones del alumnado y profesorado con relación al medio condicionan su utilización.
  • Contemplar las características de los receptores: edad, nivel sociocultural y educativo.
  • El contexto instruccional y físico dificulta o facilita la selección.
  • Hay que considerar las diferencias cognitivas entre los estudiantes.
  • Los medios deben propiciar la intervención sobre ellos.
  • Considerar las característica técnicas y sémicas del medio.
  • Deben facilitar la participación del alumnado y profesorado en la elaboración del mensaje.
  • Debe contemplar los valores que se transfieren.
  • Tomar en cuenta las calidades técnicas, facilidad y versatilidad del medio.
  • Seleccionar medios que puedan relacionarse con otros.
  • Considerar coste de inversión y coste de mantenimiento.
  • Se debe tener claro el criterio de coste y mantenimiento del medio.

Todos estos criterios deben llevar a reflexionar que los medios son lo que su mismo nombre indican, o sea, medios, canales; por tanto como dice textualmente Cabero “cualquier propuesta respecto de su selección, y por tanto de su utilización, debe hacerse desde la Didáctica no desde los propios medios, ni tampoco desde principio psicológicos exclusivamente”.